Con más de 80 años de historia a sus espaldas, la Fundación creada por voluntad de Don Alberto Etchegoyen y Tejada ha dejado una profunda huella en la sociedad de Santo Domingo de la Calzada.
El capital dejó de producir rendimiento económico hace unos años y la Fundación ya no tiene solvencia para dar cumplimiento a sus fines. Estos fines no se reducían solamente a los conocidos Premios Etchegoyen, sino que incluían también la realización de «actividades tendentes a elevar la calidad educativa del alumnado del centro» y «adquirir material bibliográfico» para el propio centro y para familias con dificultades económicas. Ninguno de estos fines se ha podido cumplir en los últimos años por falta de liquidez. Sin embargo, con mucha dificultad y bastante modestia, sí se han entregado los Premios Etchegoyen hasta el curso pasado.

«Libro de honor» iniciado en 1942, perteneciente al patrimonio documental de la Fundación.
Llegados a este punto, sin apenas solvencia, temiendo que la Fundación entrase en pérdidas por el elevado coste de mantenimiento de las cuentas y tras buscar todas las opciones legales posibles, el Patronato optó por iniciar los trámites de extinción de acuerdo a lo establecido en sus Estatutos. De esto se informó al Claustro y al Consejo Escolar a finales del pasado curso escolar 2021/2022.
Todo el procedimiento ha sido supervisado por el Protectorado de Fundaciones, que depende de la D.G. de Justicia e Interior. En octubre de 2022 se recibió la Ratificación de la extinción, por lo que la Fundación ya no realizará ninguna actividad propia.
La propuesta del Patronato es destinar el capital resultante a un pabellón cubierto para la realización de Educación Física y de actos conjuntos de centro.
En pocos meses, gracias al nuevo edificio que ya se está construyendo, todo el centro estará unificado. Esto implicará que muchos más grupos de Primaria tengan que compartir el Polideportivo Valle del Oja con el Instituto. Es imposible garantizar que todo el alumnado del CEIP y del IES puedan disponer del polideportivo en sus clases de Educación Física. Entre ambos centros hay más grupos y sesiones que horas lectivas a la semana. En épocas de frío y mal tiempo esto es un problema que el profesorado de Educación Física solventa con creatividad, buena disposición y mucha colaboración, pero el alumnado no está disfrutando de las mejores condiciones para esas clases, debido a la falta de instalaciones para dar servicio a ambos centros. Además, nuestro colegio no dispone de un lugar amplio para realizar actos conjuntos, tan necesarios para celebrar ocasiones especiales y fomentar la convivencia. Este pabellón dará respuesta a una necesidad ampliamente demandada a lo largo del tiempo por toda la comunidad educativa del centro.
Según el acuerdo del Patronato, la construcción deberá denominarse “Pabellón Don Alberto Etchegoyen y Tejada”, para honrar su memoria y que su legado quede materializado en un bien duradero de aprovechamiento para todo el alumnado del centro, al que Don Alberto quiso beneficiar en su testamento. Este pabellón, además, supondrá la ampliación del patrimonio de esta ciudad y una mejora en la calidad de la enseñanza que recibe nuestro alumnado, tal y como fue su voluntad a través de la creación de la Fundación.

Es imprescindible aunar voluntades para que este proyecto se vea realizado.
Se requiere colaboración técnica y económica por parte de Consejería de Educación, ya que el capital resultante seguramente no es suficiente para cubrir la totalidad del coste de construcción. También es necesaria la cesión de terreno por parte del Ayuntamiento.
Si todas las personas implicadas tienen la capacidad de estar a la altura de lo que esta oportunidad requiere, la Fundación Etchegoyen quedará para siempre presente en esta ciudad, no solo en la memoria de sus habitantes, sino también a través de una infraestructura que rendirá homenaje a la voluntad de un calceatense ilustre y generoso, que apostó por la infancia y por su educación como garantías para un futuro mejor.
